Bombas de vacío vaginales y de clítoris
Una bomba vaginal coloca una copa suave sobre la vulva o el clítoris y crea un ligero vacío. La sangre fluye, el tejido se hincha y todo se vuelve más sensible: antes del sexo, antes del sexo oral o por sí solo. Elige una copa pequeña para el clítoris o una más grande para toda la vulva, una bomba manual para tener todo el control o un modelo con vibración.

LateToBed Dupper Bomba para Clítoris y Pezones con 3 Copas

PumpWorx bomba vaginal para principiantes

Pretty Love succionador de pezones con vibración (rosa)

Pretty Love bomba de clítoris

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LateToBed Bumber bomba vaginal manual con 2 copas
Una bomba para ella hace con la vulva lo que una bomba de pene hace con el pene: crea un ligero vacío sobre la piel para que la sangre entre más rápido de lo que sale. El resultado es hinchazón, calor y una sensibilidad que muchas mujeres describen como estar encendida, y que dura un buen rato después de quitar la copa. Esta guía te ayuda a elegir la copa adecuada y a usarla con seguridad.
Bomba de clítoris, bomba vaginal o succionador de pezones
Una bomba de clítoris tiene una copa pequeña, normalmente de dos a tres centímetros, que se coloca sobre el clítoris y su capuchón. Es la opción más precisa y con la que empieza la mayoría. Una bomba vaginal o de vulva tiene una copa ovalada más grande que cubre también los labios internos y externos, de modo que la hinchazón y la sensibilidad se reparten por una zona más amplia. Los succionadores de pezones aplican el mismo principio a los pezones, y un juego de dos es una forma suave de descubrir si te gusta la succión.
Bomba manual o con vibración
Con una bomba manual aprietas una pera o un gatillo y decides tú la presión, bombeo a bombeo, y una válvula la libera al instante. Es la forma más segura de aprender cuánta succión te resulta agradable. Los modelos con vibración añaden un motor en la copa o detrás de ella, para estimular a la vez la piel hinchada y sensible. Las bombas automáticas mantienen la presión sin bombear.
Cómo usar una bomba
Lava la copa y pon un poco de lubricante de agua en el borde: ayuda a sellar y protege la piel. Coloca la copa, bombea despacio hasta notar un tirón agradable y detente ahí. Empieza con sesiones de cinco a diez minutos, libera la presión y aumenta poco a poco; veinte minutos son más que suficientes. Aprovecha enseguida la sensibilidad: con los dedos, un juguete, sexo oral o penetración.
Seguridad
Una bomba nunca debe doler. Para si notas dolor, entumecimiento u hormigueo, y no bombees nunca sobre piel dañada o irritada. No uses una bomba durante el embarazo, justo después del parto ni si tomas anticoagulantes, y consulta con un médico si tienes un problema vascular. Limpia la copa después de cada uso con agua tibia y un limpiador de juguetes.
¿Para qué sirve una bomba vaginal?
Crea un ligero vacío sobre la vulva o el clítoris. La sangre fluye hacia el tejido, que se hincha y se vuelve más sensible, así que las caricias, el sexo oral y la penetración se sienten más intensos.
¿Una bomba de clítoris es lo mismo que un succionador como el Satisfyer?
No. Un succionador de ondas de presión pulsa hacia dentro y hacia fuera y nunca crea un vacío duradero. Una bomba mantiene una succión constante durante varios minutos, y eso provoca la hinchazón y la sensibilidad prolongada.
¿Cuánto tiempo puedo usar una bomba?
Empieza con cinco a diez minutos y libera la presión entre medias. Muchas mujeres la usan hasta veinte minutos; más tiempo no es mejor.
¿Qué tamaño de copa necesito?
Para el clítoris, una copa redonda pequeña de unos dos a tres centímetros. Para toda la vulva, una copa ovalada más grande. Si dudas, empieza por una copa de clítoris.
¿La hinchazón es permanente?
No. El efecto dura desde unos minutos hasta una hora aproximadamente, según la presión y el tiempo, y luego desaparece por completo.